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¿Te conoces?

La mayoría de las veces que alguien contacta conmigo para trabajar su marca personal, su objetivo suele estar ligado a ganar visibilidad en su proyecto y tener un montón de clientes.

No digo que eso no sea marca personal, por supuesto que queremos lograr esas metas. Pero eso no es más que la punta del iceberg. Es el resultado de un trabajo previo detrás que será el que marque la diferencia. Porque no empezarías una casa por el tejado, ¿verdad? Si realmente quieres que tu negocio esté bien asentado, el primer pilar en el que debes invertir es el del autoconocimiento.

Conoce qué es la marca personal y cuáles son sus 3 pilares esenciales

No podemos querer que nos vean (y además quiénes queremos que lo hagan), sin tener antes una estrategia de negocio. Y no podemos establecer una estrategia si antes no nos sentamos a conocernos a nosotras y a nuestros proyectos.

Hablemos de autoconocimiento

El autoconocimiento, desde el punto de vista de la marca personal (y diría que en general) se compone de:

Propósito

Ya vimos en posts anteriores la importancia de que nuestro proyecto esté alineado con nuestro propósito. Es decir, con aquello que nos mueve. 

Si  quieres rememorarlo te dejo el enlace:

Cómo definir tu propósito

Personalidad

El segundo componente es nuestra personalidad. Eso que nos hace diferentes del resto y que aporta valor a todo lo que hacemos.

Aunque hubiese alguien que se dedicase exactamente a lo mismo que tú, cada uno ejerceríais de una determinada manera, porque quién eres determina cómo realizas tu trabajo.

Extrae tus cualidades, eso que crees que te distingue y también eso que perciben los demás.

Por ejemplo, quizás tú no te consideras alguien segura de sí misma y sin embargo tu entorno siempre te comenta la fuerza que proyectas.

Has de coger ese mix entre tus virtudes y puntos fuertes, y las virtudes y puntos fuertes que detectan los demás y de todo ello, extraer cuál son los rasgos más potentes de tu personalidad y de qué manera puedes trasladarlo a tu negocio.

Ya me conozco. ¿Cómo lo utilizo?

De todo lo que analices y obtengas trabajando tu propósito y personalidad, saldrá la receta mágica que va a darle carácter a tu negocio.

Con ello, podrás definir muchos aspectos clave para tu proyecto:

Historia de marca:

Para adentrarte en tu propósito has tenido que mirar hacia atrás y ver qué puntos clave, aprendizajes y momentos de inflexión te hicieron llegar hasta donde estás hoy.

De todo ello extraerás cuál es la motivación motor que te hizo lanzarte a emprender tu negocio.

Filosofía de marca

Sabrás identificar cuáles son tus valores como persona y como marca y tendrás muy claro para qué haces lo que haces.

Recuerda que no vendemos productos/servicios si no que buscamos impulsar a otros, inspirarlos o lograr un cambio más allá de lo material.

Promesa de marca

Una vez tengas claras tu historia y tu filosofía, sabrás comunicar todo eso que quieres aportar, y qué le vas a transmitir a tu cliente mucho más allá de tu proyecto.

¿Felicidad? ¿Libertad? ¿Innovación? Son solo algunos ejemplos de lo que puedes lograr trasladar a tu cliente, y ten por seguro que, si consigues transmitirle una promesa, te percibirá con mucho más valor para él y tendrás más papeletas de que te elija a ti.