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Si no tienes clara tu visión, no tienes rumbo

Quizás has oído muchas veces hablar de tener claro tu propósito y has empezado a indagar en ello, pero no tienes ni idea de por dónde empezar. Pues bien, vengo para hacerte una propuesta buena, bonita y barata: Definir tu visión de marca personal.

“¿Visión? ¿Eso qué es? ¿Me tengo que poner a buscar apariciones marcianas?”

¿Qué es la visión?

Tranquila, no estoy hablando de nada raro digno de Expediente X. Tu visión es aquello que quieres alcanzar en el futuro para ti y para el mundo.

Puede implicar un gran cambio o afectar a tu entorno más cercano. Y puede verse desde el plano personal o profesional. En nuestro caso hablaremos de definir tu visión de marca personal de cara a tu proyecto, por lo que trabajaremos en el plano profesional

¿Cómo se trabaja la visión?

Crea mentalmente una imagen del mundo como te gustaría que fuese y ayúdate de preguntas como estas:

  • ¿En qué mundo ideal querrías vivir?
  • ¿Qué quieres para ti y para el resto de las personas?
  • ¿Qué te importa del mundo que te rodea?
  • ¿Qué te gustaría que mejorase en el mundo?
  • ¿Cuáles son tus aspiraciones ideales?
  • ¿Cuál es el estado deseado que quieres alcanzar?

Escribe tu visión en presente y en positivo, como si ya estuvieses en ese futuro ideal que imaginas, y hazlo con tanto detalle como te sea posible. Hazla un poquito más grande, no te conformes. ¿La tienes?

Complétalo con imágenes, fotografías, frases, emociones…que te inspiren esa visión.

Por último, sintetiza todo lo anterior en una frase que englobe el significado de todo lo que te importa ahí fuera.

 

¿Qué aporta en mi marca personal?

Tener clara tu visión es como tener clara tu meta. Si eres capaz de visualizar el destino será mucho más fácil empezar a crear pasos hacia él.

Sin una visión, es difícil que transmitas ilusión con tu proyecto, porque los demás necesitan saber lo que puede suceder, y conocer los valores que hay detrás de eso que imaginas. Si quieres llegar a tu cliente, necesitas dibujarle un futuro que le merezca la pena y guiarle hacia él.

 

¡A por ello!