Seleccionar página

Qué es la rueda de vida

Cuando hablo de que revises tu rueda de vida profesional, sé que seguramente te acuerdes de la rueda de vida (general), una herramienta muy utilizada en coaching, entre otros, para tomar consciencia de cómo estamos valorando los diferentes aspectos de nuestra vida y poder tomar acción sobre ellos.

Más información sobre autoconocimiento, el primer pilar de toda marca personal

Es un gráfico circular donde cada quesito representa un área de tu vida. Algo así (aunque hay variantes):

De tal modo que analizas y puntúas cada uno de los aspectos que componen la rueda de 0 a 10, siendo 0 el centro del gráfico y 10 su contorno. Uniendo las diferente puntuaciones aprecias, de modo muy visual, qué áreas de tu vida necesitas abordar y con cuáles estás más satisfecha.

Rueda de vida profesional

Pero, ¿y si hicieses algo así centrándote en el plano profesional?

Puedes analizar diversos aspectos de tu vida profesional para ver cuál es tu punto de situación y tener claras tus facetas a mejorar:

Analizando cuál es tu percepción de cada una de las áreas que componen tu vida laboral, puedes concluir:

  • Qué planos tienes mejor definidos.
  • Qué áreas estás trabajando correctamente pero pueden seguir evolucionando.
  • Qué aspectos estás desatendiendo o no están funcionando como querrías y requieren revisión.

Cómo optimizarla

Es importante que, además de puntuar cada una de las distintas piezas que componen tu trabajo, analices de qué manera son más o menos importantes para ti y para tu proyecto.

Por ejemplo, puede que tu dedicación u horario tenga una puntuación baja objetivamente si alguien lo viese desde fuera pero que, si profundizas subjetivamente, no te importe mantenerlo así un tiempo porque te está permitiendo crecer en otro aspecto profesional que es más prioritario para ti.

Cuando tienes cada faceta laboral en un orden de prioridad para ti y, además, puntuada acorde a cómo la valoras, logras tener una visión muy precisa de hacia dónde debes y/o quieres evolucionar.

Plan de acción

¡Manos a la obra! Te toca listar posibles acciones a realizar para mejorar aquellas áreas que te resultan importantes y que no estás sintiendo suficientemente valoradas.

Quizás toque hacer una determinada formación, delegar tareas, tomarse un respiro, buscar técnicas de conexión con tus clientes, investigar posibles herramientas, hacer colaboraciones…

Haz una lluvia de ideas posibles y márcate, a raíz de ellas, objetivos precisos y claros.

Y no intentes abordar muchas áreas a la par. Es preferible que abarques solamente una, o dos si pueden estar interconectadas, ya que lo contrario podría hacerte perder el foco de lo que ya te está funcionando en tu día a día actual.

Revisa tu rueda profesional cada cierto tiempo, cuando realices tu planificación de proyecto: trimestral, anual…

Eso te será de gran ayuda para marcarte nuevos retos y seguir evolucionando en tu negocio.